Los Estudios Estratégicos. Una breve aproximación.

Fuente: wikipedia (Historiadoresporelmundo – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=79346637)

Aproximarse a los Estudios Estratégicos no es una tarea fácil, es una disciplina de larga tradición anglosajona que en estas latitudes aun esta dando sus primeros pasos, buscando un espacio propio. Ya desde su misma definición, al estar tan integrada y entrelazada dentro del campo mas amplio de las Relaciones Internacionales, se le pueden encontrar diversas acepciones. Su constante reinvención como disciplina académica o la literatura generada en las ultimas décadas, vasta e intrincada para aquellas personas que desean comprendelas, demanda de una gran dedicación por parte de sus practicantes.
A pesar de todo ello, la intención del autor es, en la medida de sus posibilidades, hacer el mejor ejercicio pedagógico para que el lector obtenga unas nociones básicas sobre dicha disciplina.
Los Estudios Estratégicos se pueden definir como: aquel campo de conocimiento multidisciplinario que se centraría en el estudio del conflicto y el empleo de la violencia organizada por parte de actores estatales (países) y no estatales (organizaciones) para alcanzar los objetivos políticos que se han planteado.
Es la Estrategia y su enfoque, la identidad distintiva de los Estudios Estratégicos, lo que la define y la vertebra, integrando la política y las operaciones militares en una dinámica dialéctica que la convierte en una teoría de la practica (praxis). No es casual por tanto, que los practicantes de los Estudios Estratégicos lleguen a formar parte de las diferentes estructuras de la toma de decisiones de los órganos de gobierno, sea de estados u organizaciones, sobre asuntos militares y de defensa.

Si bien el pensamiento estratégico lo podemos encontrar en autores clásicos como Tucidides (Historia de la Guerra del Peloponeso) y Sun Tzu (El Arte de la Guerra), es en el siglo XIX con Carl von Clausewitz (1780-1831) con su magnus opus (De la Guerra, muy citada, menos leída y poco entendida), se convierta en una figura clave pero no en la única, habiendo que citar a autores posteriores como Aldred Mahan (1840-1911) (La Influencia del Poder Naval en la Historia), Julian Corbett (1854-1922) (Algunos Principios de Estrategia Marítima), Giulio Dohuet (1869-1930) (El Dominio del Aire) y Basil Liddell
Hart (1895-1970) (Estrategia, La Aproximación Indirecta), como contribuyentes en la conformación del corpus del pensamiento estratégico moderno actualmente dominante.
Es a partir de 1945, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial cuando se empiezan a gestar desde los EEUU primero y Reino Unido, posteriormente, los Estudios Estratégicos como se los conoce hoy en día, tanto con la creación de organismos externos al ámbito militar, como con la entrada de profesionales civiles que pudieran generar informes de experiencia estratégica.

El estudio de la estrategia como la dirección de las batallas para conseguir el fin de la guerra perdía su centralidad con la aparición del arma nuclear, “un negocio muy serio para dejárselo solo a los generales”, elevando en gran medida las restricciones sobre el uso real del poder militar en combate. La estrategia bajo el dilema nuclear, en el marco de un hipotético enfrentamiento con la U.R.S.S., exigía un solido puente entre medios militares y objetivos políticos, requiriendo el conocimiento de ambos mundos. Por ello, la estrategia seria mejor estudiada desde una perspectiva interdisciplinar, siendo necesario tener una base sobre política, economía, psicología, sociología y geografía, ademas de la tecnología, y la organización de las fuerzas y las tácticas.

Durante las décadas siguientes, los Estudios Estratégicos en los EEUU y Reino Unido gozaron de un empuje notable y una popularidad ascendente, convirtiéndose en los centros de referencia e influencia indiscutibles, aunque también tuvieron que hacer frente a retos (el difícil equilibrio entre los profesionales civiles y militares), debates (la gestión desde los EE.UU. de la guerra en Vietnam) y dilemas (el fin de la Guerra Fría) que los llevaron, desde finales del siglo XX, a un lento y complejo proceso de reinvención y adaptación a la realidad. Algo que impera actualmente y para la que, en demasiadas ocasiones, sus practicantes han olvidado que los Estudios Estratégicos no son una lista de recetas de cocina a la que recurrir mecánicamente sino una teoría de la praxis, que hay que desarrollar de manera creativa y constante en la esperanza de que no le toque vivir “tiempos interesantes”.

Angel Modesto Navarro

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