LAS FUERZAS AÉREAS ISRAELÍES, ENTRE LOS MITOS Y LAS REALIDADES.

https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:F-15I_Ra%27am.jpg

Cuando se habla de la Fuerza Aérea y del Espacio Israelí (IAF) no sólo estamos hablando de la rama más potente de sus Fuerzas Armadas, también lo estamos haciendo de la que posiblemente sea una de las más avanzadas tecnológicamente del planeta y también de una de las equipadas en mayor número y diversidad de aparatos, lo que por otra parte también ha favorecido la creación y asentamiento en el imaginario colectivo de no pocos mitos sobre ella, siempre favorables ya que no deja de ser uno de los “brazos armados de Occidente” en la región y además con un trato preferencial.

Fundada en 1948 y dotada originalmente con una gran amalgama de aeronaves como bombarderos B-17 o cazas Mustang, Spitfire o Avia S-199 (versión checoslovaca del Messerschmitt 109 alemán con motor Jumo en lugar del Daimler Benz), todos ellos retirados del servicio y/o “donados” por países amigos como EEUU, Reino Unido, Francia…, parecía en un principio destinada a tener un papel secundario en la defensa de su territorio y en la región, pero es algo que rápidamente cambia en los primeros conflictos contra los países árabes vecinos y ya en las guerras de 1967 y 1973 se la puede considerar como un elemento clave para el estado hebreo, lo que además le otorga de un supuesto aura de “invencibilidad”, que se confirma en el conflicto de 1982, y de dar comienzo a una serie de mitos sobre sus actuaciones y también de las de sus adversarios que no siempre se ajustan a la realidad, tanto por exceso como por defecto.

Si bien es innegable que la aviación hebrea consiguió salir victoriosa el precio a pagar fue muy elevado tanto en los conflictos de 1967 como sobre todo en el de 1973 (Yom Kippur), donde las bajas producidas por los SAM´s y los MiG´s árabes estuvieron a punto de decantar la balanza a su favor, a pesar de que cuando uno lee la mayoría de artículos publicados sobre sus actuaciones en dichos conflictos es relativamente fácil caer en la tentación de pensar que los árabes y sus MiG´s eran poco menos que dianas en el aire y que eran derribados con suma facilidad, llegando a reclamar la IAF derribos por decenas o incluso centenares (algo con lo que pilotos como los sirios Bassam Hamshun, Majid Zugbi ó Adeeb Al-Jarf, todos ellos con 7 victorias confirmadas, o los egipcios Ali Vajai y Sami Marei con 5 derribos acreditados cada uno, no estarían muy de acuerdo), pero si optamos por estudiar la bibliografía más seria y aquí citar al autor Tom Cooper es imprescindible, pues se trata del autor considerado como referente en estos conflictos, se descubre que la realidad confronta con la narrativa oficial (como en tantas otras ocasiones por cierto).

Incluso en la guerra de Líbano de 1982 con el ataque por sorpresa a la red de defensa aérea siria (operación Mole Criket), que es considerado como el punto que definitivamente encumbra a la IAF, las bajas reales superan a las reconocidas y de hecho se estuvo a punto de derrumbar el mito de la supuesta invencibilidad de los F-15 en combate aire-aire, cuando uno de ellos fue alcanzado por un misil R-60 disparado por un “simple” MiG-21 y pudo regresar a su base a duras penas y escoltado (mito que por otra parte está en tela de juicio por los combates posteriores en ése y otros puntos del planeta). También dicho conflicto sirvió para defenestrar a cazabombarderos como los MiG-23 por sus supuestas actuaciones en manos sirias aunque si como casi siempre se pregunta a otros usuarios que lo han empleado en otros conflictos su opinión es bien distinta, el mejor ejemplo es de los cubanos en Angola, pero esa ya es otra historia…

Pero todo eso ocurrió hace décadas y la IAF actual se ha ido asimilando en buena parte a las occidentales, porque sí, es cierto que sigue siendo muy numerosa y la ventaja tecnológica sobre sus potenciales enemigos es muy elevada e incluso en algunos casos abrumadora, pero sus más recientes actuaciones se han desarrollado contra enemigos de poca entidad y con poca o nula capacidad de respuesta (aun así se han cuidado muy mucho a la hora de emplear ciertos aparatos como sus helicópteros de ataque en ambientes potencialmente adversos), por lo que en un escenario de alta intensidad habría que valorar sus capacidades verdaderamente reales y no las vistas últimamente, aunque se sigan poniendo como un ejemplo o “top” mundial, al igual que ocurre con las occidentales y especialmente las de EEUU con o sin apoyo OTAN.

También es innegable decir que la industria israelí ha sido un puntal clave en el desarrollo tecnológico de la IAF, usándola como un perfecto escaparate de sus productos de defensa y haciendo además que cazabombarderos como los F-15I “Ra´am” y F-16I “Sufa” se puedan considerar casi como un desarrollo paralelo a la línea original de evolución de dichos modelos estadounidenses, ya que cuentan con un 50% o más de sistemas autóctonos, por no hablar de que Israel es el único socio del programa F-35 con capacidad para intervenir en su software (con el consiguiente malestar más o menos disimulado del resto de socios) y de que en el “nuevo mercado” de los drones van a la cabeza en buena parte de los desarrollos, pero más allá de la calidad de sus productos, que es real, sorprende también su facilidad para “sortear” las presiones de su mayor aliado y protector, EEUU, para venderlos o dar soporte técnico a estados rivales de éste como Rusia (sus desarrollos de drones aéreos tienen en buena parte origen israelí) o China, que ha clonado sus misiles Python III y cuyos aviones AEW disponen de aviónica y radares con origen israelí, ó los propios cazabombarderos Chengdu J-10, que tienen su “parecido razonable” con el malogrado IAI Lavi.

Más allá de todo esto y reconociendo siempre sus altas capacidades tanto técnicas como tácticas a lo largo del tiempo, sus últimas actuaciones sobre Gaza y otros territorios palestinos han tenido su oportuno blanqueamiento tanto en los medios ordinarios y especializados como en las redes sociales, demostrando que más allá de la alta capacitación de sus medios y personal el factor propagandístico siempre ha estado y estará presente en sus actuaciones para Occidente.

José Antonio García

Esta entrada ha sido publicada en Nuestras Claves y etiquetada como , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *