¿Hacia la Guerra total?

Yemen underattack
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La denuncia de Sudáfrica contra Israel en el Tribunal Penal Internacional bajo la acusación de estar cometiendo un genocidio en Gaza se produce en un contexto poco previsible hace tres meses.

Tras el histórico ataque del 7 de Octubre de 2023 por parte de la Resistencia palestina contra el Estado de Israel y la correspondiente operación militar de represalia del sionismo contra Gaza (oficialmente contra Hamas) se han abierto un sin fin de variables explicativas que debemos tener en cuenta a la hora de interpretar el escenario real.

1-El ataque del 7 de octubre supuso el final de 75 años de discurso ambiguo por parte de Israel, que intentando legitimarse desde su halo victimista tras la Shoah en la Segunda Guerra mundial y el “acoso” de su entorno árabe desde 1948 (obviando la Nakba y los consiguientes procesos expansivos y coloniales de 1956, 1967, 1973, 1982 y desde 1987… e ignorando todas las resoluciones condenatorias de la ONU sobre esto) combinaba acciones y discursos diplomáticos respecto a los dos posibles estados, implementando a su vez un discurso todopoderoso en torno a la seguridad y por lo tanto desarrollando un “apartheid” respecto a los palestinos que legitimaba por esta característica innegociable del Estado sionista.

Pero, el  indestructible discurso de la seguridad cae hecho añicos tras el 7 de octubre. Decenas de miles de israelíes han huido del país y el shock y el temor de una sociedad cada vez más armada y militarizada es un hecho que ha abierto la caja de Pandora.

El discurso victimista que Israel siempre ha utilizado como factor justificador y legitimador de “sus políticas” ha sido dilapidado. El genocidio gazatí y las brutales vulneraciones de DDHH en Cisjordania son indefendibles desde el victimismo. Israel es ahora un victimario brutal y despiadado ante un mundo asombrado por los ratios de muerte y destrucción de la matanza. Un genocidio que está siendo visualizado a nivel mundial a tiempo real que no permite ponerse de perfil (excepto para EEUU y sus aliados). Pero además de la dilapidación de 75 años de victimismo, de la caja de Pandora ha salido otra sorpresa.

La mencionada sociedad militarizada y en shock se ha desnudado. El 83 % de los israelíes apoyan la limpieza étnica total en Gaza según demoscopia reciente: la expulsión de 2.300.000 personas (menos 30.000 muertos y desaparecidos a día de hoy) a terceros países y la colonización de la Franja. Pero junto a las lógicas de odio supremacista existen espurios proyectos publicados que ahondan en lo despiadado de los acontecimientos. Además del proyecto del canal Ben Gurión para unir desde Gaza el Mediterráneo y el Mar Rojo, existe un plan de canalización gasística y de crudo para articular desde Gaza una vía de salida a los productos de los Países del Golfo. Por supuesto, en pura lógica inmobiliaria, los 41 kilómetros de costa son perfectos para la construcción de villas y demás resort vacacionales de lujo, de los que algunos bocetos pululan por Tel Aviv.

En resumen, Israel, por primera vez desde 1948 ha demostrado que el discurso mesiánico (Eretz Israel es la Tierra Prometida que nos dio Dios) supremacista y racista (los árabes son animales y su único futuro es servirnos como esclavos) y colonial (Eretz Israel se entiende desde el Eúfrates al Nilo) es común y está bien asimilado por su población colonial de origen extranjero y mayoritariamente no semita, por lo que sabemos a lo que nos atenemos y a lo que se atienen los palestinos y los países limítrofes.

Todo ello explica claramente la minoritaria oposición interna a las medidas genocidas que ha desplegado Israel en Gaza. Con el agravante de que Netanyahu solo se ha reunido con representantes de los secuestrados en Gaza que defienden la operación de exterminio a sabiendas de que sus familiares o seres queridos morirán, es decir toda posible oposición está de momento anulada y congelada.

2-La operación militar en Gaza está siendo un fiasco relativo. Si bien los objetivos de destrucción y liquidación de civiles van a buen ritmo (además de los casi 30.000 muertos ¡en 3 meses! Se ha destruido el 82% de las edificaciones del norte de la Franja y grandes zonas en el sur) bien es cierto que el número de bajas y destrucción de vehículos en el ámbito terrestre es muy alto. Histórico desde 1948. Algunas fuentes no oficiales triplican las bajas publicadas. Hay decenas de alarmantes testimonios de una gran afectación psicológica en la tropa por las condiciones de combate.

Debemos tener en cuenta que un territorio de 41 kilómetros por 6 y 12 de ancho, sin montañas ni terceros países beligerantes perimetralmente, con tres núcleos urbanos superpoblados y poco más, lleva 3 meses sin acabar de ser controlado. Pese a la falta de escrúpulos en el tratamiento de la población civil, la escasez absoluta de medios básicos de vida, la destrucción exponencial… la mayoría de los gazatíes no han cedido. La resistencia sigue teniendo oxígeno donde moverse (además de tácticas en el aspecto militar que han superado los parámetros técnicos que seguían como guión los conquistadores).

El exterminio indiscriminado de la población civil (800.000 niñas y niños “viven” en Gaza) se añade a la liquidación selectiva de periodistas, profesores, médicos, abogados, sanitarios junto a sus familias en sus propios domicilios) Los cuadros de la sociedad palestina son especialmente perseguidos, lo que subraya la idea del exterminio integral como objetivo estratégico. Sin olvidar la destrucción sistemática de todo yacimiento arqueológico, museo, mezquita, iglesia o monumento histórico de valor. Tabla rasa sobre una zona especialmente valiosa históricamente. En ese sentido llama la atención la incapacidad, por otra parte, de la fuerza ocupante de neutralizar a los supuestos objetivos de la operación: Cuadros de Hamas, gobernantes, milicianos…

3-Este “estancamiento” bipolar (el genocidio continua pero los objetivos secundarios de neutralizar a la Resistencia, rescatar a los rehenes y los grandes costes, no solo en número de bajas sino también económicos (el presupuesto de guerra, otro aspecto silenciado, está siendo un baldón para la economía israelí ) ha llevado a Tel Aviv a valorar un tercer aspecto: La Guerra Total.

4-Las diferentes visitas de Blinken han reforzado en Tel Aviv la idea de que esta es una situación única de Israel de avanzar hacia los históricos objetivos de plan Yinon y tiene a los EEUU atados y bien atados a su vera.

Mientras en Gaza se baja de marcha retirando brigadas de élite y manteniendo la tensión destructiva con la idea de que el tiempo corre contra la Resistencia, Israel ha dado dos pasos clave para extender el conflicto.

Con el ataque en Beirut contra importantes miembros de la resistencia palestina en el exilio, transgrediendo una vez más el derecho internacional (como lo ha hecho permanentemente durante años en Siria e Irán) y atacando mediante proxys (la actitud del Daesh o ISIS es más nítida que nunca en su lucha contra el Eje de la Resistencia) el 4º homenaje en el Santuario de Kerman de Qassem Suleimani da a entender que Israel tiene el beneplácito estadounidense para provocar una escalada de respuesta que le permitiera la utilización de armas estratégicas (nucleares) como ulterior respuesta.

Tanto Hezbolláh como Irán lo intuyen y se da por supuesto que estaríamos hablando de otra pantalla en el conflicto.

Por otra parte, pero en la misma lógica, la abrumadora presencia y capacidad de fuego norteamericana en el Golfo de Adén y el Mar Rojo rubrica el apoyo total a Israel, pese a que las milicias hutíes yemeníes han demostrado una más que sorprendente capacidad de resilencia tras un lustro de devastadora y silenciada guerra con Arabia Saudí (400.000 muertos)y han demostrado capacidad para condicionar los flujos marítimos comerciales en esa zona marítima.

Los ataques aéreos norteamericanos, británicos, canadienses y holandeses contra Yemen de las últimas horas subrayan del mismo modo la idea de una posible extensión del conflicto a Oriente medio y en parámetros de mediana a alta intensidad.

Mientras desde Occidente se denuncia con mayor contundencia los problemas del tráfico marítimo por la amenaza hutí que la masacre superlativa cotidiana en Gaza, la posible extensión del conflicto enlaza con la pérdida de peso de la ayuda occidental a Ucrania, más aun tras el fracaso de la contraofensiva ucraniana y los avances rusos en Donbass. El doble rasero occidental ante los conflictos y la instrumentalización de terceros contendientes o proxys en la defensa de escenarios proclives a los intereses de los primeros es más evidente que nunca. La gran diferencia es que mientras en Siria, Yemen, Irak o Ucrania la intervención indirecta se justificaba mediante un discurso basado en la defensa de la democracia y los DD.HH, hoy día el intervencionismo, superando el banal y raido discurso justificativo previo,  puede estar articulándose desde un protagonismo directo, sin complejos, lo que redundaría en un conflicto regional de inciertas consecuencias.

Gabirel Ezkurdia Arteaga

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